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¿ESTOY LISTO PARA LA PASCUA?

Caminando

La Cuaresma es el camino hacia la conversión y la libertad.

La Cuaresma es el camino hacia la conversión y la libertad. Es trasegar por el desierto  de nuestra cotidianidad, es caminar en la oscuridad de las desigualdades y los conflictos, de las tentaciones y las esclavitudes que amenazan nuestra libertad, como lo señala el Papa Francisco en su Mensaje para la Cuaresma del 2024.

Es tiempo de reflexionar sobre nuestras realidades y tomar pequeñas y grandes decisiones en comunidad para superar las dictaduras faraónicas que destruyen los sueños y la indiferencia que ahonda en el individualismo globalizado. Estamos próximos a terminar el tiempo litúrgico de la Cuaresma y nos acercamos a la Semana Santa, a la celebración de la Pascua, de nuestra resurrección, convertidos y libres, en disposición de superar el desierto de nuestras realidades.

En este momento es cuando debemos preguntarnos:  ¿Estoy listo para la Pascua del Señor? ¿Cómo nos hemos preparado? Las enseñanzas de Jesús, de las Sagradas Escrituras y de la Iglesia nos indican que es a través de la oración, el ayuno y la limosna como nos podemos preparar para la Pascua. Es decir, a través de la comunicación con Dios, la penitencia y la caridad es como nos podemos acercar a la conversión y a la libertad.Es a través de la oración sincera y transparente como logramos una verdadera comunicación con Dios. Orar a solas durante estos días, desvelándose ante el Señor y procurando escuchar su voz nos acerca y nos permite crecer en nuestro proceso de conversión.

Es una experiencia enriquecedora que nos permite ver nuestra realidad desde la perspectiva de la magnificencia del Señor.  También nos puede ayudar a la oración la lectura de las Sagradas Escrituras, hacer el viacrucis y el Santo Rosario en familia o comunidad.La penitencia, a través del ayuno y la abstinencia ayudan a prepararnos para la Pascua. Dejar a un lado los hábitos que nos hacen daño y  los placeres que nos mortifican, aumentando las buenas prácticas como el ejercicio físico y la meditación contribuyen a la purificación del cuerpo y del espíritu que nos permita tener una mejor disposición para alcanzar la libertad que nos ofrece la Pascua. La caridad y la reconciliación con nuestro prójimo, a través del amor sincero, fortalece el espíritu.

El diálogo y la tolerancia nos permitirán comprender a los demás y brindarles lo que tenemos que puede contribuir a su bienestar. Compartir con los necesitados no sólo de bienes materiales sino también de los bienes espirituales como la amistad, el cariño y la comprensión nos ayudarán en el camino de la conversión y la libertad. Este es el momento de entregarnos y ofrecer nuestro amor porque como dice el Papa Francisco "la entrega y el perdón es la Gloria verdadera".

¿Estoy listo para la Pascua del Señor? ¿Cómo nos hemos preparado?

ENCUESTA PARA LA REFLEXIÓN :

¿QUÉ TAN LISTO ESTOY PARA LA PASCUA?

1. Durante la Cuaresma he dedicado momentos a la oración, he rezado el Santo Rosario, el Viacrucis o he leído las Sagradas Escrituras? Si / No

2. He hecho penitencia durante estos días, me he abstenido de algo o he dejado algún hábito ? Si /  No

3. He practicado la caridad cristiana, a través de la limosna o de la reconciliación con mi prójimo? Sí  /No

 

Aún estás a tiempo de prepararte para recibir la Pascua.

Autor:
Carlos Jaramillo